Montilla (Córdoba), 6 de noviembre de 2026
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha asegurado este viernes que la activación del mecanismo de retirada del mercado de un 12% de la producción de aceite de oliva es «una medida de ordenación del mercado que garantiza una adecuada retribución a los olivicultores y da estabilidad a los consumidores, porque evita variaciones bruscas en los precios». «Son objetivos muy importantes para que por primera vez se lleve a cabo esta medida», ha enfatizado.
En declaraciones a los periodistas recogidas por Europa Press, el ministro ha explicado que la resolución de la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios publicada esta jornada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) responde a una petición de las organizaciones agrarias Asaja, UPA y COAG y de Cooperativas Agro-alimentarias de España, que tiene por objeto «garantizar la rentabilidad de los agricultores».
En este sentido, Planas ha llamado «la atención sobre las grandes diferencias de costes de producción entre el olivar tradicional, mucho más elevados, y los cultivos superintensivos».
En una visita a la cooperativa La Unión de Montilla (Córdoba), el ministro ha recordado que la retirada de producto del mercado es una medida de carácter «extraordinario y temporal» y «perfectamente compatible con las normas europeas».
El artículo 167 bis del Reglamento 1308/2013 de la Unión Europea establece que con el fin de mejorar y estabilizar el funcionamiento del mercado de los aceites de oliva y de las aceitunas de las que proceden, los Estados miembros productores pueden establecer normas de regulación de la oferta de forma temporal y con volúmenes no excesivos en casos de sobreproducción.
Los aforos realizados por las comunidades autónomas estiman que la producción de aceite de oliva en la campaña recién iniciada puede superar 1,6 millones de toneladas, a las que hay que unir las 357.000 toneladas de existencias de la anterior campaña.
De este modo, la suma se acerca a los dos millones de toneladas y supera el umbral que la norma de comercialización del aceite de oliva estipula para activar el mecanismo de retirada del mercado, el 120% de la media de las últimas seis campañas.














