Madrid, 6 de noviembre de 2026
IAG prevé un mayor coste del combustible para el próximo 2027 en comparación al de este 2026, año del que espera un impacto total de 8.900 millones de euros, que suponen 300 millones de euros más que la previsión anterior.
Así lo ha confirmado este viernes su director financiero, José Antonio Barrionuevo, en una información recogida por Europa Press, durante una conferencia de prensa con motivo de los nuevos resultados financieros del grupo, en los que redujo un 16% su beneficio después de impuestos entre enero y septiembre, hasta los 2.264 millones de euros.
Esta predicción responde a las previsiones que maneja la compañía en cuanto al precio del combustible, una base de coberturas más desfavorable y el estimado aumento relacionado con la sostenibilidad de cara a 2027.
Actualmente, el grupo aeronáutico dispone de una cobertura del 45% para 2027, aunque Barrionuevo ha apuntado a que esta partida puede aumentar en estos próximos meses.
Entre enero y septiembre, los gastos de combustible y derechos de emisión ascendieron a los 6.400 millones de euros, una cifra un 18,6% superior al mismo periodo del ejercicio previo.
Por otro lado y en relación a una de sus aerolíneas, la española Vueling, su consejera delegada, Carolina Martinoli, ha confirmado que todavía no hay una fecha definitiva sobre la entrega de los primeros aviones Boeing, enmarcados en su plan de transición de flota para sustituir los actuales aeronaves Airbus.
Este retraso se debe al programa de certificación de los asientos, que ha obligado a reducir la entrega de aviones totales de IAG para 2026, ya que esperaba el envío de tres Boeing 737. Finalmente, recibirá 12 unidades en el conjunto del año, frente a las 16 indicados anteriormente.
Además, preguntada por si esta situación puede alterar la hoja de ruta actual a diez años de la aerolínea, Rumbo 2035, Martinoli ha respondido que la dirección y la ambición es la «misma».
LUFTHANSA-TAP: IAG EXPLORA OPORTUNIDADES CON OTROS SOCIOS
Por su parte, el consejero delegado de IAG, Luis Gallego, ha comentado la compra de TAP Air Portugal por parte del Grupo Lufthansa, destacando que hubiera sido «una buena incorporación», pero lamentando que el modelo que se planteó «no era compatible» con la forma que la grupo le hubiera gustado gestionar la aerolínea.
«Seguiremos compitiendo de la misma forma que competimos en otros mercados», ha añadido, para después señalar que la firma desarrollará el tráfico a Brasil de «una manera orgánica», como ya ha venido haciendo con Iberia, gracias a los Airbus A321XLR en Recife y Forteza.
La intervención de Gallego en este punto ha finalizado al señalar que también está explorando «otras oportunidades» con «otros socios de la región».















