Madrid, 28 de octubre de 2026
El precio de las materias primas aumentará un 23,1% en 2026 como consecuencia del impacto de crisis globales como la guerra en Oriente Próximo o el fenómeno climático de El Niño, según las nuevas previsiones del Banco Mundial.
En su informe ‘Perspectiva de los mercados de materias primas’, la institución gemela del Fondo Monetario Internacional (FMI), la entidad bancaría ha confiado en que el coste de la energía, alimentos, fertilizantes y metales se abarate un 7% en 2027 y un 8,8% un año después, aunque ha advertido de que el conflicto de Oriente Próximo ha reducido las reservas de petróleo, elevando los precios de la energía. A su vez, el fenómeno de El Niño ha amenazado las cosechas y la asequibilidad de los alimentos.
En el caso de los alimentos básicos, se espera que los precios suban alrededor de un 10,3% en 2026 y otro 7,2% en 2027, mientras que bajarán un 5,2% en 2028. De su lado, la institución prevé que los fertilizantes aumenten su precio un 14,3% en 2026, tras un fuerte repunte en los precios de la urea a principios de año, antes de regresar a los niveles de 2025 en 2027, cuando caerán un 12,4% y un 8,2% en 2028.
En cuanto a los precios de los metales, se prevé que alcancen un nuevo récord en 2026, con un aumento del 24,5%, ya que los precios del aluminio, el cobre y el estaño alcanzan máximos históricos, aunque el Banco Mundial confía en que los precios disminuyan un 3,3% en 2027 y un 3,8% un año después. En el caso de los metales preciosos, el coste subirá este año aumentarán un 39,9% ante la demanda de activos refugio, bajando el próximo año un 8,3% y un 6% el siguiente, aunque seguirán triplicando su coste promedio de 2015-2019.
De este modo, en un escenario adverso en el que los riesgos se materialicen simultáneamente, el Brent podría alcanzar un promedio de 105 dólares por barril en 2027 y los precios de los alimentos básicos podrían ser un 12% superiores a lo previsto en el pronóstico base, superando su nivel de 2022.
«El aumento de los costes energéticos y las interrupciones comerciales están elevando los precios de una amplia gama de materias primas, lo que amenaza con agravar la inflación, la inseguridad alimentaria y el crecimiento económico», ha advertido Ayhan Kose, economista jefe adjunto del Banco Mundial y director del Grupo de Perspectivas.
En este sentido, la institución sostiene que la prioridad debe ser proteger a las personas más pobres y apoyar a los países de bajos ingresos que ya luchan con una elevada carga de deuda, para lo que el Banco Mundial ha puesto a disposición entre 50.000 y 60.000 millones de dólares (44.840 y 53.808 millones de euros) a través de sus instrumentos existentes, incluyendo 25.000 millones de dólares (22.420 millones de euros) en financiación preestablecida, para reforzar las redes de protección social, impulsar la capacidad fiscal y proporcionar capital circulante y liquidez a empresas y explotaciones agrícolas.














