Madrid, 6 de octubre de 2026. Telefónica actualiza su ‘Plan de Acción Climática’ con el objetivo de lograr cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para el año 2040. La estrategia de la multinacional sitúa las variables ambientales en el centro de sus decisiones corporativas y financieras, vinculando la sostenibilidad a sus operaciones globales, modelo comercial y cadena de suministro.
En los mercado de España y Brasil, la empresa compensó el 100% de esta huella mediante la retirada de 48.395 créditos de carbono de proyectos basados en la naturaleza. Asimismo, Telefónica redujo en 2025 un 92,8% sus emisiones directas respecto a los niveles de 2015, mientras que las emisiones indirectas de la cadenas de valor registraron una bajada del 28,2% frente al ejercicio de 2016.
En este contexto, la estrategia contemplada por la empresa nacional posee seis ejes de actuación –operaciones, adaptación climática, cadena de valor, actividad comercial, gestión económica y gobernanza– que sugieren la transición hacia redes de menor consumo, el suministro de electricidad 100% renovable en sus principales mercados y la exigencia de descarbonización a proveedores.
Según datos de la corporación con sede central en Madrid (España), los servicios de conectividad y la gama ‘Eco Smart’ de la compañía permitieron a los clientes de las sedes de España, Alemania o Brasil evitar la emisión de 19,2 millones de toneladas de dióxido de carbono durante 2025.
Respecto al nivel financiero, Telefónica ha integrado el precio interno del carbono y el análisis de riesgos climáticos en sus decisiones de inversión. A cierre de 2025, los instrumentos de financiación sostenible representaban el 40,7% de la estructura financiera total del grupo. En este sentido, el Plan contiene un análisis de riesgos y oportunidades climáticas que abarca más de 100.000 activos físicos y que, según la evaluación realizada por la compañía, concluye que las oportunidades asociadas a la transición climática presentan un potencial económico casi tres veces superior a los costes derivados de los principales riesgos identificados.















