La victoria en la primera vuelta de las elecciones a la presidencia de Brasil del candidato ultraconservador, Flávio Bolsonaro, y su «posible» entrada como presidente de Brasil durante la segunda vuelta del 25 de octubre, han provocado que el paradigma del país sudamericano pueda verse alterado en los próximos meses.
En este contexto, las relaciones entre España y Brasil durante el mandato de Lula Da Silva han sido de cooperación, con múltiples casos de colaboración y exportación entre ambos países. Asimismo, el plan de actuación del candidato ultraconservador plantea cambiar el modelo del país sudamericano, lo que supondrá la alteración de las relaciones entre ambos países.
Y es que, España tiene gran parte de su entramado empresarial en Brasil, por lo que la toma de decisiones de la sociedad brasileña puede llegar a afectar a múltiples empresas nacionales que tienen filiales o sedes en las grandes ciudades del territorio sudamericano.
En este sentido, una de las empresas nacionales con mayor presencia en el territorio brasileño se trata de la empresa de telecomunicaciones y sector de la información, Telefónica. La empresa nacional opera en Brasil desde el año 1998 tras la adquisición de la ‘Telesp’ (Telecomunicações de São Paulo), aunque posteriormente unificaría marcas con ‘Vivo’ para convertirse en una de las principales empresas del país desde 2012.
Si hablamos de importancia dentro del país sudamericano, Banco Santander es una de las empresas con mayor presencia dentro del territorio con una presencia activa desde 1957, tras su primer acuerdo operativo, y al que posteriormente se le unirá la apertura de su primera sucursal bancaria desde el año 1982, en la sede de Säo Paulo. Otra de las empresas clave en el territorio iberoamericano es Repsol, puesto que desde el año 1997 opera en el mercado brasileño y, desde 2010, opera mediante la alianza Repsol Sinopec Brasil, convirtiéndose en un productor clave de gas y petróleo en la región.
Las grandes empresas del sector aviación en España tienen sedes en el territorio brasileño, destacando la presencia de Air Europa en la ciudad de Säo Paulo, donde donde inició los trámites de su filial y concentra gran parte de su operativa comercial y de carga en el país. Asimismo, Iberia también gestiona su delegación brasileña en la ciudad de Säo Paulo desde el pasado 3 de noviembre de 2025.
Respecto a las empresas energéticas, Iberdrola abrió su filial en el año 1997, tras ser una de las pioneras en el mercado brasileño junto a Acciona en 1996. Años más tarde, Naturgy comienza a operar en Säo Paulo en el año 2000, Endesa en 2005, Abengoa en 2007 o Revergy en el año 2012.
Las empresas aseguradoras españolas hacen su entrada en el territorio sudamericano con la llegada de Prosegur en 1982 y con la entrada de Mapfre en 1992 tras adquirir, el grupo Segurador Vera Cruz. Por su parte, el sector de la construcción cuenta con varias empresas que operan desde décadas en el país sudamericano, destacando a la empresa ACS desde principios de la década de los 2000; Isolux desde 2011 pero operando desde 2001; Abertis desde 2012, a través de la filial Arteris; o Ayesa desde el año 2014.
A partir de los acuerdos de colaboración entre Brasil y España, ya sea mediante ambos países o por colaboraciones entre la Unión Europea con Mercosur –como el pasado acuerdo de comercio aprobado el 1 de mayo de 2026–, las empresas españolas han ido entrando en el territorio brasileño para operar en un mercado creciente. Así pues, el resultado de la segunda vuelta, el próximo 25 de octubre, podrá influir en el futuro de las empresas españolas en territorio iberoamericano.


